Baruch Benedetto Spinoza
(1632 - 1677)
Del profesor Layo Brandon
“Padre mío me abandono a Ti. Haz de mí lo que quieras. Lo que hagas de mí te lo agradezco. Estoy dispuesto a todo. Lo acepto todo, con tal que tu voluntad se haga en mí y en todas tus criaturas. No deseo nada más, Dios mío. Pongo mi vida en tus manos. Te la doy, Dios mío. Con todo el amor de mi corazón. Porque te amo y porque para mí amarte es darme, entregarme en tus manos sin medida, con una infinita confianza. Porque tú eres mi Padre”.